Al calor del hogar
Una de las cosas más entrañables de la Navidad es el matiz hogareño y familiar que tiene. Se piensa en estar calentitos en casita, con las luces del árbol, chimenea encendida y la familia y amigos disfrutando de una velada agradable. En estos tiempos de pandemia donde hay familias y amigos que no han podido verse, residencias donde no se ha ido a ver al abuelo o abuelita, padres que no habrán podido abrazar a sus hijos en Nochebuena... en estos tiempos se echa en falta el calor completo del hogar. Porque ese calor no lo da chimenea, si no el amor y cariño que se despide cuando estamos juntos con las personas que queremos. Mi deseo que la próxima Navidad el calor del hogar esté presente y al completo en todos los hogares del mundo.







